filtracion tangencial en vinos

Filtración Tangencial en vinos: Por qué mejora la producción vinícola

La irrupción de la Industria 4.0 como nuevo paradigma en la integración de procesos paramétricos, inteligentes y eficientes, requiere contenidos como este, en el que te detallaremos de forma didáctica y útil las aportaciones de la filtración tangencial para optimizar la producción de las bodegas actuales. 

¿Has valorado alguna vez si estás utilizando eficientemente los recursos de tu bodega? ¿Has contemplado las posibilidades que el mercado y las tecnologías actuales te ofrecen para el reciclado y  reaprovechamiento de los subproductos que generas?

Son algunas de las preguntas que deberás hacerte al leer este post, un ejercicio de autoevaluación y análisis en el que replantear y abrir a debate la idoneidad de tus procesos en pos de optimizar y rentabilizar la producción.  

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Aportaciones de la filtración tangencial a la rentabilidad del sector vinícola

Tras varios años de inversión en I+D+i, la tecnología de filtración tangencial ha cumplido el objetivo de reducir las pérdidas del mosto contenido en las lías, recuperando el mayor volumen posible de zumo de alta calidad, rico en activos aromáticos y ácidos grasos para reincorporar al proceso productivo, con unos rendimientos de hasta el 80%.

Además de la filtración de lías de mostos para vinos blancos y rosados, estas membranas de filtración tangencial, tienen otras aplicaciones en bodega, como: tratamientos en fondos de cuba de vino, restos de clarificación, concentrados de tangencial y lodos de centrifugación.

Son unas membranas especialmente desarrolladas para el sector enológico, resistentes a la abrasión, a la colmatación y a tensiones mecánicas, para poder trabajar en condiciones donde el producto pueda contener cristales de bitartrato, carbón activo o restos de productos clarificantes.

  

Filtrado de las lías de vendimia 

La filtración tangencial consigue elevadas tasas de recuperación del mosto contenido en las lías de la vendimia, mediante una extracción en tres fases: 

  • El desfangado por adición de enzimas pectolíticas. 
  • La eliminación por prefiltración de materias groseras o bastas (hollejos, pepitas, raspones, material celulósico…) para evitar daños en las membranas de la microfiltración tangencial posterior. 
  • El equipo de filtración tangencial a partir de membranas diseñadas ex profeso para las lías.

En nuestro caso, nuestra mejor propuesta sería apostar por membranas de naturaleza orgánica e hidrófila, fabricadas en polisulfona (PS) frente a las membranas cerámicas.

Nuestra elección permite trabajar en filtración continua, con la máxima calidad del mosto permeado. Con menor consumo de agua de enjuagado, productos de limpieza y coste energético. A parte del bombeo, derivado del ahorro de refrigeración al poder tratar mostos a mayor temperatura en menor tiempo.

Para los distintos tipos de lías, disponemos de diferentes membranas tubulares, llegando a un diámetro interno de 1”, sin necesidad de tener que recurrir a membranas de acero inoxidable.

Con este tipo de membrana y mediante su diseño, se garantiza: 

  • La estabilidad microbiológica del mosto (eliminación de las levaduras con < 1 UFC/100 ml.). 
  • La limpidez y brillo del mosto con una turbidez < 1NTU. 

La calidad del mosto tras esta filtración tan específica, que controla los polifenoles y el aporte de los matices aromáticos y varietales, es tan buena que permite reincorporar el mosto directamente al lote procesado sin tratamientos previos de clarificación o filtrado, sin que esto interfiera en el paladar y personalidad del vino final.

  

Filtrado de fondos de cuba 

De igual forma también procesa los “fondos de cuba” que pueden llegar a suponer un 2–3% del vino de la bodega, que incluyen: 

  • Los fangos resultantes de procesos de clarificación. 
  • El concentrado de los propios filtros tangenciales. 
  • Los lodos producidos tras el centrifugado. 

Esta filtración, reduce los tiempos, evitando la fermentación de fangos. Se preservan los aromas y colores, sin oxigenación del vino y pocas pérdidas de CO2. Sin tanta necesidad de adicción de SO2. Sin pérdida de grado alcohólico. 

Esta versatilidad de la filtración tangencial, orientada también a la eficiencia productiva y optimización de materias primas y subproductos, ha reemplazado a los filtros rotativos de vacío, superándolos en rentabilidad al aumentar el volumen del mosto recuperado, y también ha conseguido reducir gradualmente el uso de las tierras de filtración. De esta forma se evita oxidación y mayor calidad, que con los filtros abiertos de los filtros prensa o movimientos del vino en los rotativos de vacío y filtros de diatomeas. Nuestra propuesta no utiliza consumibles, requiere una reducida mano de obra, su automatismo proporciona una seguridad de actuación del operario, consigue bajas pérdidas de mosto o vino, y bajos costes de explotación.

En el caso de una filtración tangencial previa al embotellado, debido a la mayor limpidez del vino, se reduciría el consumo de los cartuchos de la microfiltración esterilizante de los vinos.

La opción del filtro tangencial es una apuesta por el medio ambiente, donde se minimiza el uso de agua, productos químicos, de efluentes, y donde no existen residuos dañinos que se deban tratar de forma especial. Con gran rendimiento, sin oxidaciones, sin pérdida de producto, y evitando y reutilizando subproductos.

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